Comenzamos con el primer test con público de la nueva versión de Resident Evil escrita y dirigida por Zach Cregger, película que aunque no llegará a los cines de todo el planeta el 18 de septiembre, ya podemos saber algo más de ella tras las primeras informaciones.
Tendrá una duración de 90 minutos y tuvo muy buena acogida en la sala por ser fresca, vanguardista y extraña. Una versión terrorífica de Mad Max Fury Road, donde el espectador no tiene tiempo para pensar porque todo lo que ocurre se desarrolla de forma trepidante en cuanto su protagonista Bryan (Zach Abrams) entra en Racoon City y para en la gasolinera.
Puedes seguir leyendo porque omitiré todos los spoilers que me comí.
Recordemos: a Cregger le pagaron 20 millones de dólares por escribir y dirigir una película sobre esta franquicia otorgándole carta blanca para que hiciera lo que le diera la gana. Lo hizo y se nota en pantalla al ser una película directa, brutal, en la que ha estado muy seguro detrás de la cámara mientras su protagonista no para de meterse en sitios y decorados de pesadilla a otro como nuestro avatar en el videojuego.
Yo me quedé en el segundo de Resident Evil, cuando, los mandos comenzaron a vibrar y a dar espasmos diciéndome: "Maruja, si no quieres morir infartada debes dejar de jugar a esto".
Y eso ocurre en la película. Mínima explicación de lo que está ocurriendo, esta información la da una empleada de Umbrella, mucho movimiento delante de la cámara, efectos prácticos predominando sobre los digitales, estancias claustrofóbicas, sitios cerrados... muy en la línea de los primeros videojuegos.
Hablan de ella como el mejor intento de adaptar Resident Evil siendo esta la más cinematográfica. En la película Gregger se ha decantado por el tono del juego Resident Evil 2, con esa suma de terror, ritmo y caos. Puede ser una película muy simple en su desarrollo, pero se encuentra al 100% dentro de la atmósfera de los juegos. No obstante, los puristas de esta saga quemarán vivo a Cregger.
Antes de que te lo preguntes, y como en sus anteriores películas, aquí también tenemos uno de esos giros en la historia tan característicos de este director. Repito, SIN SPOILERS, los infectados de la película serán un híbrido entre los zombies que hemos visto en 28 días después, La cosa por sus mutaciones y la taiwanesa The Sadness, donde emitían risas locas y sonidos humanos al atacar.
Tendrá una duración de 90 minutos y tuvo muy buena acogida en la sala por ser fresca, vanguardista y extraña. Una versión terrorífica de Mad Max Fury Road, donde el espectador no tiene tiempo para pensar porque todo lo que ocurre se desarrolla de forma trepidante en cuanto su protagonista Bryan (Zach Abrams) entra en Racoon City y para en la gasolinera.
Puedes seguir leyendo porque omitiré todos los spoilers que me comí.
Recordemos: a Cregger le pagaron 20 millones de dólares por escribir y dirigir una película sobre esta franquicia otorgándole carta blanca para que hiciera lo que le diera la gana. Lo hizo y se nota en pantalla al ser una película directa, brutal, en la que ha estado muy seguro detrás de la cámara mientras su protagonista no para de meterse en sitios y decorados de pesadilla a otro como nuestro avatar en el videojuego.
Yo me quedé en el segundo de Resident Evil, cuando, los mandos comenzaron a vibrar y a dar espasmos diciéndome: "Maruja, si no quieres morir infartada debes dejar de jugar a esto".
Y eso ocurre en la película. Mínima explicación de lo que está ocurriendo, esta información la da una empleada de Umbrella, mucho movimiento delante de la cámara, efectos prácticos predominando sobre los digitales, estancias claustrofóbicas, sitios cerrados... muy en la línea de los primeros videojuegos.
Hablan de ella como el mejor intento de adaptar Resident Evil siendo esta la más cinematográfica. En la película Gregger se ha decantado por el tono del juego Resident Evil 2, con esa suma de terror, ritmo y caos. Puede ser una película muy simple en su desarrollo, pero se encuentra al 100% dentro de la atmósfera de los juegos. No obstante, los puristas de esta saga quemarán vivo a Cregger.
Antes de que te lo preguntes, y como en sus anteriores películas, aquí también tenemos uno de esos giros en la historia tan característicos de este director. Repito, SIN SPOILERS, los infectados de la película serán un híbrido entre los zombies que hemos visto en 28 días después, La cosa por sus mutaciones y la taiwanesa The Sadness, donde emitían risas locas y sonidos humanos al atacar.
Residen Evil contará con secuencia cortísima postcréditos donde los fans reconocerán aun personaje (esta información vamos a dejarla como duda porque se trata del primer montaje y test con público), y también me guardo cosas como: "la gasolinera", el maletín y el licker reinventado por Cregger.
Bad Robot se va de Los Ángeles.
La noticia que saló a las redes justo hace unos días, y que tomamos como una inocentada del April Fools, el día de los inocentes en EEUU, no era un bulo. Es real.
J.J. Abrams recoge los bártulos y se traslada a unas nuevas oficinas en Nueva York, y no es por los incentivos fiscales, que fue en lo primero que pensé, ya que California (tras la estampida de rodajes a otros estados o a Canadá), lanzó el Programa 4.0 con el que ha cambiado las reglas de juego en la industria, con la que muchas producciones vuelven a la ciudad.
El incentivo base subió del 20 y 25%-35%, y su presupuesto anual para repartir en el desarrollo de películas se duplicó hasta los 750 m$. Y si ruedas fuera de la ciudad de Los Ángeles, ese incentivo fiscal subiría hasta el 40%. Contando con que las mejores casas de efectos especiales (americanos) están allí y la producción de series de televisión también, el Programa 4.0 es el mejor.
En Nueva York (estado) es muy similar con un incentivo base del 30%, un presupuesto anual de 700 m$, y para los rodajes fuera de la ciudad de NY oscilan desde un 10% a un 40%. La diferencia es que en NY cuentan con un presupuesto extra de 100 m$ para películas independientes e incluso ofrecen un 30% de crédito a los directores para montar tu película allí, aunque no se hayan rodado en la ciudad o en su extrarradio. Esta es la única diferencia en cuando a los incentivos fiscales entre ambas ciudades.
Esta marcha de Bad Robot a Nueva York no sólo acarreará despidos en la plantilla angelina, sino que además su plantilla en NY se reducirá de manera drástica en cuanto al número de trabajadores.
Aunque J.J. Abrans tiene un contrato blindado para desarrollar series y películas para Warner Bros., goza, por ser quien es, de una libertad creativa para colaborar con Apple, Netflix, Prime Video o Sony Interactive Entertainment (con Bad Robot Games). En su contrato además hay una cláusula curiosa: Si WB no ve viables esos proyectos que ha desarrollado, Bad Robot puede buscar otra productora para desarrollarlo allí.
Todo esto ocurre cuando Bad Robot está a punto de estrenar El final de Oak Street de David Robert Mitchell, The Great Beyond de la que te informamos en la cookie de febrero 26.
También tiene pendiente la 2ª temporada de Presunto Inocente de Apple TV, un biopic de U2 para Netflix y la serie Duster que ya ha sufrido varios retrasos en su estreno en HBO Max, y de la que vimos unas primeras imágenes en la cookie de AGOSTO 24 con las nuevas series que veríamos en mayo del 2025. A fecha de hoy, abril 26 la serie no tiene fecha de estreno en la parrilla de HBO Max. Aunque hay varias noticias donde se afirma de su cancelación sin emitirla en la plataforma, según Variety la serie se estrenará, pero aún no.
Sony rastreó hasta dar con él al usuario que filtró el primer tráiler de Spider-Man: Brand New Day, que estuvo a punto de retrasar su salida a los cines e internet.
Ese tráiler se copió con un móvil que enfocaba el monitor de una aplicación de estudios de mercado, en la que los usuarios ven estos tráileres antes que nadie, dando su opinión bajo estrictos acuerdos de confidencialidad (NDAs).
Si esto no fuera poco, los tráileres llevan hasta 50 marcas de agua invisibles.
El filtrar el tráiler no sólo terminará en una demanda legal contra el pirata, sino que Sony podría dejar de contratar a esa empresa de estudios de mercado, perdiendo su contrato no sólo con Sony, sino con Disney y Marvel por culpa de esa brecha de seguridad.
Cuando se filtró el tráiler tuvieron que remontarlo entero, poniendo a trabajar a los equipos de efectos especiales 7 días a la semana, y se redujeron a la mitad los descansos.
Podrás pensar que en Cookies hacemos lo mismo al subir de vez en cuando un tráiler filtrado de una sala de cine o en un evento. Pues no, no es lo mismo y la diferencia es enorme, porque hablamos de una proyección con público, no de una empresa de estudios de mercado que paga a sus testeadores y que han firmado un compromiso de confidencialidad con ellos.
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