En esta cookie de marzo, sobre los proyectos que tenía Pixar en marcha bajo la dirección de Pete Docter, en una entrevista reciente a The Hollywood Reporter, gracias a la buena a cogida de Hoppers, que es muy divertida y entretenida pero que no llega a desbordarnos con el alma de las películas de Pixar.
Ahora vuelve a salir el tema del proyecto Be Fri (o BeFri), desarrollado durante años y al que Disney dio carpetazo en 2023 argumentando: "No podemos tener otra película girl power".
Tras 3 años de trabajo con 50 personas dedicadas noche y día a él, la película fue cancelada. Este es, hasta la fecha, el proyecto con un desarrollo más largo que tuvo Pixar, donde Kristen Lester, directora del corto Purl y creadora de Be Fri defendió hasta el final. Se llegaron a hacer 4 versiones distintas de la película para contentar a los directivos de Disney antes de su cancelación.
Tras 3 años de trabajo con 50 personas dedicadas noche y día a él, la película fue cancelada. Este es, hasta la fecha, el proyecto con un desarrollo más largo que tuvo Pixar, donde Kristen Lester, directora del corto Purl y creadora de Be Fri defendió hasta el final. Se llegaron a hacer 4 versiones distintas de la película para contentar a los directivos de Disney antes de su cancelación.
Resumiendo: Disney quería una película para niños y niñas, Be Fri llegaría después de los éxitos Red y Del revés 2, y antes de los fracasos Lightyear y Elio, ya con Pete Docter en Pixar. Docter fue quien obligó a rehacer la película de Elio para suprimir toda la parte queer del niño protagonista.
¿Pero de qué iba Be Fri, de la que algunos empleados de Pixar y Disney comentaron que tiene parecidos con K-Pop Demon Hunters? Primero aclarar que ambas historias no se parecen en nada, sólo son similares a su tono vibrante y adrenalínico, con momentos musicales de bailoteo, porque sus argumentos son distintos.
Dos amigas adolescentes, que antes fueron super mejores amigas y que ahora están distanciándose, descubren que su programa favorito, el que las unió hace años y protagonizado por unos personajes estilo Sailor Moon no eran personajes de ficción, sino que eran reales y terminan con ellos, en una aventura que las hará viajar con sus heroínas por el universo para salvar a la humanidad.
Es una pena que (por cuestiones legales) Kristen Lester no pueda irse con el proyecto a otro estudio, como ocurrió con K-Pop Demon Hunters cuando Tom Rothman (Presidente de Sony Pictures), Kristine Belson (Presidenta de Sony Pictures Animation) y Ravi Ahjua (CEO de Sony Pictures) VENDIERON la película a Netflix ya que según ellos:
"Venderla a Netflix dio estabilidad financiera al estudio", Rothman sigue sin arrepentirse de su metedura de pata.
"Se vio obligada a venderla a terceros porque Sony no tiene servicio de streaming como Disney+ o Max". O sea, que Belson ni pensó el estrenarla en cines ¡a ver que pasaba! y luego sacarla en DVD.
"Era un riesgo por ser una temática muy específica (K-pop), y además Netflix pagó los costes de producción de la película, más una prima", dijo Ahuja.
No hará falta que te recuerde que, además de ser un éxito mundial, K-Pop Demon Hunters se estrenó en cines en dos versiones, una para cantar y otra como la vimos en Netflix, y además ganó el Oscar a la mejor canción original y el Oscar a la Mejor Película de Animación en este 2026.
Pero a Rothman, Belson y Ahuja todo eso les importa tres pimientos porque ellos consiguieron dinero, 20 millones de dólares de beneficio (sobre su costo de producción), por vender los derechos de esta franquicia, porque no dudes que lo será, con más películas animadas y una en imagen real. A Sony en ese momento lo que le importó fue el dinero, no el cine.
En una empresa normal, sean CEO's o becarios, estos tres elementos de Sony estarían de patitas en la calle desde hace más de un año. Y no es así.
Es una pena que (por cuestiones legales) Kristen Lester no pueda irse con el proyecto a otro estudio, como ocurrió con K-Pop Demon Hunters cuando Tom Rothman (Presidente de Sony Pictures), Kristine Belson (Presidenta de Sony Pictures Animation) y Ravi Ahjua (CEO de Sony Pictures) VENDIERON la película a Netflix ya que según ellos:
"Venderla a Netflix dio estabilidad financiera al estudio", Rothman sigue sin arrepentirse de su metedura de pata.
"Se vio obligada a venderla a terceros porque Sony no tiene servicio de streaming como Disney+ o Max". O sea, que Belson ni pensó el estrenarla en cines ¡a ver que pasaba! y luego sacarla en DVD.
"Era un riesgo por ser una temática muy específica (K-pop), y además Netflix pagó los costes de producción de la película, más una prima", dijo Ahuja.
No hará falta que te recuerde que, además de ser un éxito mundial, K-Pop Demon Hunters se estrenó en cines en dos versiones, una para cantar y otra como la vimos en Netflix, y además ganó el Oscar a la mejor canción original y el Oscar a la Mejor Película de Animación en este 2026.
Pero a Rothman, Belson y Ahuja todo eso les importa tres pimientos porque ellos consiguieron dinero, 20 millones de dólares de beneficio (sobre su costo de producción), por vender los derechos de esta franquicia, porque no dudes que lo será, con más películas animadas y una en imagen real. A Sony en ese momento lo que le importó fue el dinero, no el cine.
En una empresa normal, sean CEO's o becarios, estos tres elementos de Sony estarían de patitas en la calle desde hace más de un año. Y no es así.
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