La película de Sony Pictures, adaptación de otro videojuego de la que te informamos en la cookie de enero 25 y en la cookie de febrero 26, acaba de quedarse sin Jason Momoa.
Justin Lin, pese a ser un director de cine muy famoso ha tenido sus movidas no con una ni dos, sino con varias producciones.
La más sonada fue la ocurrida con Fast X de 2023, en la que el director abandonó la producción a una semana de comenzar el rodaje.
Aunque se habló de diferencias creativas, bla, ble bli blo blu, en The Hollywood Reporter y Deadline contaron que se debió a un enfrentamiento entre el director y la estrella y productor: Vin Diesel. Lin dijo: "Esta película no vale mi salud mental" y abandonó el rodaje siendo sustituido por Louis Leterrier.
Justin Lin, pese a ser un director de cine muy famoso ha tenido sus movidas no con una ni dos, sino con varias producciones.
La más sonada fue la ocurrida con Fast X de 2023, en la que el director abandonó la producción a una semana de comenzar el rodaje.
Aunque se habló de diferencias creativas, bla, ble bli blo blu, en The Hollywood Reporter y Deadline contaron que se debió a un enfrentamiento entre el director y la estrella y productor: Vin Diesel. Lin dijo: "Esta película no vale mi salud mental" y abandonó el rodaje siendo sustituido por Louis Leterrier.
Pero como te informo esta no fue la única vez. Lin también abandonó el proyecto de una versión de Terminator 5, proyecto que se canceló por ir demasiado lenta su producción, por la prisa que le metieron a Lin los de Universal para que se pusiera a rodar Fast & Furious 6 y por no terminar de cuadrar su agenda con la de Arnold Schwarzenegger. Todo fue una conspiración planetaria para que Lin no hiciera su versión Terminator.
Y volvió a tener mala pata (siendo misericordiosos con él) cuando quiso dirigir la 5ª entrega de la saga de Bourne. Fue contratado por Universal en 2013, avanzando muy bien en su desarrollo y hasta se puso fecha de estreno para 2016, pero entonces Matt Damon y el director de la franquicia original de Bourne, Paul Greengrass, decidieron regresar a la serie hecho que hizo que Universal aplaudiera con las orejas, a Lin casi le diera un infarto y su película que iba a protagonizar Jeremy Renner (con su personaje de Aaron Cross de El legado de Bourne de Tony Gilroy), acabó en un cajón del estudio como alpiste para polillas.
No fueron los únicos proyectos que se fueron al traste, porque en la carrera de Lin hubo varios que acabaron en desastre como la versión en imagen real de Akira para Warner Bros., o un spin-off de Los Inmortales. Ambos proyectos terminaron muertos debido a las constantes reescrituras de guion y al nulo apoyo de los estudios, haciendo que Justin Lin tirase la toalla y se centrara en su siguiente proyecto, cruzando los dedos para que no se fuera también al garete.
¿Qué queremos decir con esto?
Pues que a parte de que Justin Lin PUEDA ser un director con gafe, que es lo contrario a un director estrella, sí que es un director que tienen ese "toque de midas" como Cameron, Spielberg o Nolan con las películas que sí llega a estrenar en cines, y por ello los estudios siempre quieren tenerle en su plantilla... aunque luego saboteen sus trabajos.

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