Hoy se estrena en Indonesia la película Ghost in the Cell (sí, también me he dado cuenta, pero lo entenderás si sigues leyendo), la nueva película de Joko Anwar a quien califican el maestro del terror indonesio, aunque le pega más el título de "el Sam Raimi de indonesia".
La acción se sitúa en la prisión de Labuhan Angsana, en la que la presión de los funcionarios, las bandas y clanes rivales y los reclusos comunes, deberán unir sus fuerzas cuando comienzan a morir presos de formas espantosas... hasta que descubren que no fueron hechas por mano humana, sino que se trata de un fantasma que devora el mal de las personas y que mata a todos aquellos con auras negativas.
Así que a los reclusos sólo se les ocurre actuar de buen rollito haciendo buenas obras para tener una buena aura (porque la película además de ser de terror es una comedia muy loca, ahí el guiño a Ghost in the Shell en su título), hasta que ocurre lo que ya imaginarás. No funciona el "buenismo" en la cárcel, siguen las muertes y los reclusos pasan al plan B. Unir fuerzas para cargarse a los opresores dentro de la cárcel y al fantasma o fantasmas. Todo esto sobrevolando un subtexto de crítica social y las políticas que se llevan en las cárceles de Indonesia.
La película se estrena hoy en Indonesia, y a Malasia y a otros países asiáticos lo hará a partir del 30 de abril.
Tras su paso por la Berlinale en febrero, Ghost in the Cell tuvo una buena acogida gracias a la comedia, al histrionismo de algunos personajes y al splatter, con unos toques de artes marciales aquí y allá, y unos efectos prácticos y CGI muy gore que dan ganas de vomitar, dentro de ese tono cinematográfico y pulcro pero siniestro a la vez tan de Joko Anwar.
Los personajes que crea Anwar (porque también es guionista) en todas sus películas siempre tienen ese toque de profundidad con la que son capaces de conectar con el público en cuanto exponen sus sentimientos de manera realista.
En Netflix hay varias películas y series de este director, y es muy seguro que Ghost in the Cell ingrese en su catálogo dentro de 4 o 5 meses.
En Indonesia se ha proyectado con una calificación para mayores de 17 años según la LSF (Lembaga Sensor Film, con el logo de una *rinoceronte), que es lo que sería una calificación americana R, pero suave ya que las calificaciones R que conocemos, en Indonesia es para mayores de 21 años por contenido explícito, gore, violencia o temas sexuales.
*El rinoceronte de Java es una especie en peligro que sólo existe en Indonesia y su deber es proteger el patrimonio cultural y moral del país. Por eso la LSF renovó su imagen en 2025 con Mama Culla, como figura materna sabia (y censora).





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