Con este título, el islandés Baltasar Kormákur dirige a Charlize Theron, Taron Egerton, Eric Bana y Caitlin Stasey, en una enésima interpretación del juego del gato y el ratón con guion de Jeremy Robbins (guionista de 17 episodios de la serie The Purge), para contarnos otra vez una historia que hemos visto en infinidad de telefilms, y que la única novedad es su reparto y que se rodó en Australia.
La historia nos lleva a conocer a Sasha, una viuda a la que se le cruzan los cables y decide pasar su duelo en la selva australiana (en el Parque Nacional de Wandarra) para hacer rafting y de paso jugarse su vida, cuando se cruza en su camino un empleado de gasolinera rapado que además es un asesino en serie y que decide que ella será su próxima víctima.
Estreno en Netflix el 24 de abril.
Que el título/traducción sea Depredador dominante, con ese poster/guiño de la Theron a nuestro Arnoldo Schwarzenegger es, como poco, descaradísimo del marketing que busca Netflix. Es que sólo le faltó que le pusieran las pinturas de camuflaje o el fango. Imagen que recuerda a la icónica de Martin Sheen, como el capitán Willard en Apocalypse Now de Coppola.
En resumen, historia que hemos visto dos millones de veces, pero protagonizada por la Theron y por un Egerton más sobreactuado que Ewen Bremner (Spud) en Trainspotting.



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