El 23 de enero se estrenará (en Japón) Incomplete Chairs dirigida por Kenichi Ugana, director de Devil's Gut, Sacrifice Me, que dentro del cine de terror y el disparate nos cuenta la historia de un fabricante de sillas con material humano. Con restos humanos.
La película se proyectó en el 25 en varios festivales de cine fantástico como de los Países Bajos, Leiden Internacional Filom Festival, en el Reino Unido en el Grimfest, en USA en el Brookling Horror Film Festival y en Taiwán en el Kaohsiung Film Festival.
Comparan a Incomplete Chairs con un American Psycho del mobiliario gracias a ese artesano de sillas (y 100% demente) llamado Shinsuke (Ryu Ichinose), que trabaja duramente en busca de la silla perfecta.
El tipo pone un anuncio de trabajo para buscar ayudantes, y gracias al ello tiene "material gratis" para sus creaciones. ¿Para qué molestarte en salir a matar a desconocidos cuando pueden venir a casa por su propio pie?
Todo parece ir sobre ruedas (o sobre sillas) hasta que conoce a Natsuko Kato (Ryoka Oshima), una compradora de muebles a la que le encanta su trabajo de Shinsuke (y lo guapo que es, porque el psicópata además es un guaperas) y le desafía en conversaciones sobre el arte y sus trabajos. Otra desnortada que busca la perfección en la "estructura adecuada" de una silla hasta que alguien le comenta que las sillas de Shinsuke son imitaciones de otros diseños extranjeros.
Mucho gore, mucho "hecho a mano", mucho splatter hasta el techo y mucho humor.
En una entrevista al director Kenichi Ugana para el Grimfest, comentó que desde pequeño y por culpa de su madre, que era fan de las películas de terror.
De niño vio muchas, pero no gore porque no le gustaban hasta que el productor le dijo: "ahora tienes que hacer una película gore" y Ugana respondió: "Vale", y rodó esta película gore porque según Ugana "la sangre es un entretenimiento" y además es muy fan de otros directores de este género como David Cronenberg, Takashi Miike o de la película La casa de Jack (2018) de Lars von Trier.
Otro punto bueno de tener un productor como el de Ugana, es que le dejó claro que: "Que no te importe la calificación que le pongan. Tú, rueda tu película".
En la entrevista, Kenichi Ugana bromeó con la periodista al avanzarle que su siguiente película (ya ha rodado 15), que comenzaría en diciembre (el pasado diciembre), podría ser Incomplete Tables (como chiste).
En Incomplete Chairs Ugana mezcla el terror con el humor porque entiende que ambos son más cercanos de lo que parece.
Al igual que muchos directores asiáticos Ugana es de los que trabaja en varios proyectos a la vez. El año pasado estrenó I Feel in Love with a Z-Grade Director in Brooklyn, una comedia romántica y The Curse donde rscató todos los tropos del cine de terror japonés como Ringu o Ju-On, pero actualizándolos con las redes sociales de Tik Tok e Instagram. Esta vez la maldición se extiende gracias a los algoritmos, los DMs y publicaciones chungas que parten de una bruja del vudú taiwanés, que utiliza el odio y la envidia como combustible.
Kenichi Ugana es un director al que seguir la pista.



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