Esta Rompemundos que bebe muchísimo de otras películas de serie B como (y sobre todo) Un lugar tranquilo, une en matrimonio a Luke Evans y a Mila Jovovich para salvar a su hija interpretada por Billie Boullet, llevándose a una isla para entrenarla y que le dé matarile al bicho de tuno con patas arácnidas y que proceden de otro mundo.
Hasta aquí todo lo malo (espero). Lo bueno es que el guionista es un auténtico desconocido, Joshua Rollins, que en 2022 escribió Tormenta Infinita, y que ha trabajado sobre todo como actor de reparto.
Otro punto bueno y este es el importante, es que su director es el desaparecido Brad Anderson, perdido desde hace muchos años en las series de televisión como Fringe (Al límite), The Killing, El diablo en Ohio, El Pacificador (episodio 7 de la primera temporada, porque la segunda temporada es un horror demencial) e Invasión de Apple TV, pero Anderson tiene en su filmografía joyas de gran impacto como fueron como fueron Session 9 de 2001 protagonizada por David Caruso antes de convertirse en Horacio el del C.S.I. y seguir con su propio spin-off que en realidad fue un copycat de la original, o El maquinista de 2004. Sólo por esas dos películas siempre tendrá toda nuestra atención y respeto.
No obstante, esta película se ha estrenado ya en otros países y las críticas son malas. Pero malas hacia las muy malas, con comentarios de "Luke Evans y Mila Jovovich deberían cambiar de representantes", "la niña se aleja del grupo y por su culpa muere medio reparto, y aún así se sigue apartando del grupo" (esta me ha encantado) o "Una distopía como Greenland o The Last of Us con pésimo guion, dirección por debajo de la media, mucha verborrea y diálogos explicativos y el monstruo no da miedo, es muy genérico, casi no hay acción y cuando la hay es muy oscura".
La película que iba a estrenarse el pasado 5 de noviembre lo hará ahora el 30 de enero. Pero con estas críticas es mejor que esperemos verla en laguna plataforma dentro de pocos meses.


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